Conductos de aire acondicionado y de ventilación

Para obtener el mejor rendimiento de nuestro sistema de climatización, todos los elementos que lo forman tienen que estar bien calibrados y compensados; y para una buena calidad del aire que se respira en este ambiente, es clave que existan tomas de aire exterior para renovar al cien por cien el aire una vez finalizado el recorrido. Pero sabemos que esto supone que el coste energético aumente como más renovamos el aire, por lo cual la tendencia ha sido reducir las tomas de aire exterior, en muchos lugares hasta niveles mínimos que no son nada recomendables.

 

Al estar el entorno casi compuesto por aire reciclado, la consecuencia inmediata es el incremento de la densidad y de la contaminación ambiental en todo el edificio. En este aire no regenerado se pueden acumular millones de microorganismos, que son respirados automáticamente por todas las personas del edificio. En este ambiente puede haber bacterias y partículas tan comunes como por ejemplo los ácaros del polvo, el humo, el polen, los hongos, etcétera.


  

Por esto, desde hace muchos años, la calidad del aire ambiental es una preocupación mundial. Unos estudios recientes demuestran que más del 33% de los edificios de un volumen de 25.000.000 de metros cúbicos padecían el síndrome del edificio enfermo (SEM), según las pruebas llevadas a cabo en 2.500 inmuebles de todos los países desarrollados (200 de los cuales eran españoles).

Tenemos que tener en cuenta que el síndrome del edificio enfermo, que se ha detectado en muchos países, incluyendo Andorra, tiene consecuencias nefastas para la salud: más del 20% del personal que trabaja en locales con SEM padece enfermedades más o menos graves, además de que en este tipo de edificios se registra un grado elevado de absentismo laboral. El SEM también puede afectar a edificios públicos (hospitales, escuelas, instituciones y muchas instalaciones deportivas y culturales, etcétera) o de servicio al cliente (bancos, despachos, centros comerciales y grandes superficies).

 

Decomant recomienda el seguimiento de un protocolo de mantenimiento de los sistemas de climatización y, en particular, de todos los conductos. En el transcurso de las limpiezas que ha llevado a cabo en los sistemas de climatización, Decomant ha encontrado dentro de los conductos todo tipo de microorganismos, bacterias, hongos y también animales muertos, como por ejemplo pájaros, ratones, insectos, etcétera.


     

Nuestra empresa dispone de colaboraciones con laboratorios independientes para averiguar y desarrollar la analítica necesaria para asegurar la sanidad y la seguridad ambiental de los espacios interiores y, así, aumentar la calidad de vida a los edificios.



     
 
El dia 3 de maig de 2010, DECOMANT comença el procés d’implantació de les normes ISO 9001 (Qualitat), ISO 14001 (Ambient), i OHSAS 18001 (Prevenció). Aquest procés d’adaptació durarà aproximadament un any.
Una proba més de la nostra voluntat d'oferir als nostres clients la millor qualitat amb el màxim rigor.